Compartir el origen de Aula LGTB+, mostrar sus materiales y reflexionar sobre la responsabilidad de todas las asignaturas en la educación en diversidad fueron los ejes de mi intervención en el congreso organizado por Fundación Triángulo Andalucía en Sevilla.
Los días 22 y 23 de octubre, la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla acogió el VI Congreso de Educación LGBTIQ+ de Fundación Triángulo Andalucía, un espacio de encuentro para compartir conocimientos, investigaciones y experiencias sobre educación y diversidad. Tuve la oportunidad de participar presentando Aula LGTB+ y contando cómo una necesidad que detecté en mi propia clase de Matemáticas acabó convirtiéndose en un proyecto educativo.
Ha sido una experiencia muy positiva, tanto por la acogida de la intervención como por la oportunidad de compartir mesa con otras compañeras y acercarme a distintas formas de trabajar por una educación más inclusiva. Encuentros como este permiten poner en común lo que hacemos, revisar nuestras prácticas y encontrar apoyo para seguir avanzando.
Durante mi intervención quise comenzar por el origen del proyecto. Siempre había intentado que mis clases fueran inclusivas, buscando formas de facilitar el aprendizaje y atender las diferentes necesidades del alumnado. Sin embargo, había una dimensión que no había revisado: qué diversidad aparecía dentro de los ejemplos, los problemas y los materiales de mi asignatura.
La LGTBIfobia en el aula me obligó a replantearme esa ausencia. Me hizo preguntarme qué podía hacer desde Matemáticas para contribuir a que el alumnado conociera otras realidades y pudiera encontrarlas representadas con naturalidad. Al buscar recursos específicos para la materia, no encontraba los materiales que necesitaba. Así comenzó Aula LGTB+.
El proyecto incorpora la diversidad afectiva, familiar y de género a los contextos con los que aprendemos Matemáticas. Los contenidos y los objetivos de aprendizaje siguen siendo los propios de la asignatura. La revisión está en las historias que elegimos contar: quiénes protagonizan los problemas, con quiénes comparten su vida, qué profesiones desempeñan o qué proyectos quieren desarrollar.
En el congreso mostré algunos ejemplos de estos materiales. Diego y su novio delimitan una zona de entrenamiento que permite trabajar el área de un romboide. Maya y su novia construyen un pluviómetro cuya abertura circular sirve para plantear cuestiones de geometría. Son situaciones en las que la diversidad aparece integrada en la actividad cotidiana de los personajes, mientras el alumnado trabaja los contenidos matemáticos correspondientes.
También expliqué por qué estos personajes necesitaban una historia propia. Para crear problemas contextualizados y dar continuidad a los materiales, era necesario conocer sus intereses, sus aficiones y sus aspiraciones. Diego se prepara para ser bombero y Maya siente una gran curiosidad por la meteorología. Esos detalles ayudan a construir situaciones coherentes y permiten que el alumnado vuelva a encontrarse con protagonistas que ya conoce.
Las biografías amplían ese universo. Cada personaje tiene experiencias, vínculos y una forma de mirar el mundo. Su orientación o su identidad forman parte de su historia junto con otros muchos aspectos de su vida. Esta variedad ofrece oportunidades para conectar con el alumnado y para representar a personas diversas en situaciones que incluyen sus ilusiones, sus capacidades y sus proyectos de futuro.
Otra de las cuestiones que compartí fue el nacimiento de Conceptos LGTBI+. Las dudas y la falta de conocimientos que encontraba entre el alumnado mostraron la necesidad de disponer de explicaciones accesibles. Esta sección complementa el proyecto y ofrece recursos para conocer mejor la diversidad, revisar prejuicios y responder a preguntas que también aparecen en las aulas.
La intervención incluyó una breve referencia al respaldo normativo de este trabajo. La LOMLOE recoge expresamente el respeto a la diversidad afectivo-sexual y familiar entre los principios educativos, y la Ley 4/2023 contempla el fomento de materiales escolares respetuosos y referentes positivos LGTBI. Son referencias que ayudan a situar estas propuestas dentro de una responsabilidad educativa compartida.
Quise dedicar también un espacio a la respuesta de la comunidad educativa. Los agradecimientos de familias y alumnado dan sentido al esfuerzo de elaborar y compartir estos recursos. Al mismo tiempo, es necesario hablar de la soledad que pueden sentir los docentes cuando impulsan iniciativas de educación en diversidad. Contar con materiales, formación y apoyo dentro de los centros facilita que ese compromiso pueda sostenerse y extenderse.
La reflexión final fue precisamente esa: la diversidad debe estar presente en todas las asignaturas. Cada materia selecciona personas, contextos y referentes que contribuyen a la visión del mundo que recibe el alumnado. Lengua, Ciencias, Historia, Educación Física o Matemáticas ofrecen oportunidades para revisar esa representación desde sus propios contenidos y con el rigor que corresponde a cada disciplina.
Me gustaría agradecer a Fundación Triángulo Andalucía el trabajo que ha hecho posible este congreso y la confianza al contar conmigo para compartir mi experiencia. Gracias especialmente a Zaira y a todo el equipo organizador por el esfuerzo, la atención y la acogida. Gracias también a las compañeras con las que compartí mesa y a todas las personas que asistieron y escucharon la propuesta.
Me llevo la satisfacción de haber podido mostrar un proyecto que nació de preguntas muy concretas sobre mi práctica docente y que sigue creciendo con ellas. Compartirlo en este congreso ha sido una oportunidad para seguir defendiendo una idea que guía Aula LGTB+: los materiales con los que enseñamos pueden ayudar a que más personas encuentren un lugar en el relato cotidiano de la escuela.
Puedes conocer los problemas, los personajes, sus biografías y la sección de Conceptos LGTBI+ en Aula LGTB+, y consultar la información del encuentro en la web del congreso.